Me equivoqué
lunes 8 de febrero de 2010
Es un placer no esperar nada el lunes y encontrar en el buzón otra postal de Finlandia. ¿Llegará alguna mañana? ¿De dónde? Os invito a que os animéis.
Publicado por Mr. Brightside a las 23:47 4 comentarios
Etiquetas: Postcrossing
Necesito una postal
sábado 6 de febrero de 2010
Es un placer levantarse un lunes y encontrar en el buzón una postal de Suiza. Es un placer levantarse un miércoles y encontrar en el buzón una postal de Polonia. Es un placer levantarse un jueves y encontrar en el buzón una postal de Finlandia. Es un placer levantarse un viernes y encontrar en el buzón una postal de los Países Bajos. Pero es una putada saber que el lunes no recibiré ninguna postal porque la que envié hace 97 días a Taiwan todavía no ha llegado.
Eso es Postcrossing, y estoy enganchado.




Publicado por Mr. Brightside a las 01:39 6 comentarios
Etiquetas: Beirut, música, Postcrossing
Querida Gloria,
jueves 4 de febrero de 2010
Querida Gloria,
lo he dejado todo sobre la cama. Tu ropa, mi ropa, tus joyas, las cartas. No quiero llevarme nada. He comprado cosas nuevas. No muchas, porque no creo que me quede mucho tiempo; apenas algo para el aseo, ropa cómoda y un despertador. Lo demás lo he dejado en casa. He procurado que cada cosa quedara donde solía estar: tus zapatillas detrás de la puerta, una de mis chaquetas abandonada en el respaldo de una de las sillas y los cojines del salón tal y como te gustaba encontrarlos al llegar. Me llevo sólo la pequeña piedra que encontramos en el río. Todo lo demás debe permanecer en el mismo lugar; no soportaría ver mi reloj lejos de los pañuelos que rodeaban tu cintura.
Vienen a buscarme a las cinco. Me dijeron por teléfono que les esperara en la puerta, con la maleta preparada, y llevan media hora de retraso. Espero que el viaje no se me haga muy largo. Ya les dije que no soporto la carretera y ellos no sabrán darme la conversación justa para hacer que me olvide de que estoy en ella.
Esto es lo último que quiero hacer antes de dejar la casa. Escribirte. Decirte que vienen a buscarme, que me llevarán donde quieran llevarme, pero que yo permaneceré aquí. Otro se irá con ellos, se registrará con mi nombre y contará batallitas que sólo yo he vivido. Yo, por mi parte, esperaré pacientemente que llegue el momento. No tengo miedo ni prisa, porque ya lo he visto todo.
He visto tus manos temblando, a la espera de que yo por fin me acercara a hablarte. Luego he visto tu piel cambiar de color con el cambio de estaciones, un año y otro y otro. He visto varias veces la luna reflejada en tus ojos. He sentido tus escalofríos recorriendo mi espalda. Te he visto nerviosa, enfadada, infantil, ardiente, pensativa y quisquillosa. Logré adivinar tus pensamientos. Aprendí a dejar de medir mis palabras; fui sincero. El sol bañando tu pelo, tus dedos goteando agua, los animales perdiendo el miedo, los niños sonriendo. Contigo he soñado y me he despertado en el sueño. Te he visto sin que supieras que te estaba viendo. Junto a ti he comido manzanas, he inventado palabras y he descubierto ríos. Aprendí a valorar lo pequeño. Un suspiro, un estornudo, una caricia, un lamento. Te vi joven y bella y te he visto preciosa y sin vida.
Así que no tengo miedo, ni prisa. Y me siento feliz al pensar que he sido yo el responsable de las risas que dieron forma a los más hermosos cambios en tu rostro.
te quiero hoy
y te querré siempre,
tu Sebastián.

Publicado por Mr. Brightside a las 01:45 8 comentarios
Etiquetas: mis textos, música, Sufjan Stevens
Milo tiene ganas de cantar
miércoles 27 de enero de 2010
Milo tiene ganas de cantar. Hasta ahora sólo se dedicaba a escuchar lo que yo escucho. No siempre, eso sí. A veces abandona mi habitación en cuanto reconoce los primeros acordes de determinadas canciones. Wake up y How it ends, por ejemplo, no las ha soportado nunca, y desde hace unas semanas tampoco se queda a escuchar Ti vorrei sollevare. Abre como puede la puerta y se marcha unos minutos. Sabe perfectamente cuánto dura cada una de las canciones que no le gustan y de hecho vuelve unos segundos antes de que éstas terminen, espera en la puerta y, sólo si la siguiente le convence, entra. También hay grupos o cantantes a los que no aguanta por sistema. Es escuchar la voz de Brandon Flowers o el sonido inconfundible de Beirut y se marcha a la otra punta de la casa. Luego tengo yo que ir a buscarle y convencerle de que está sonando Tiersen, Radiohead o Tiromancino para conseguir que vuelva.
Pero desde hace unos días quiere cantar. He descubierto recientemente a Damien Rice y la primera vez que escuché uno de sus discos Milo se agitó más incluso que cuando descubrimos Radical Face a primeros de enero. Me miró como si tuviera hambre o ganas de que lo sacara a dar un paseo y cuando le dije que todavía no era la hora dió un salto y se sentó sobre mi hombro derecho. Al cabo de un rato casi me había olvidado de que lo tenía ahí, pero al escuchar Eskimo empezó a hacer una serie de sonidos guturales que jamás le había oído. Desde entonces, cada vez que pongo la canción se vuelve loco y repite una y otra vez, como si fuera un loro, esos sonidos, y si por cualquier motivo tengo que parar la canción, noto que se enfada. Así que he decidido ponérsela todos los días al menos una vez, arriesgándome a que la aborrezca, para ver hasta dónde es capaz de llegar. Poco a poco parece que va afinando y esta mañana juraría que incluso ha tarareado una de Iain Archer.
Publicado por Mr. Brightside a las 01:58 10 comentarios
Etiquetas: Damien Rice, Milo tiene ganas, mis textos, música
Summertime
martes 19 de enero de 2010
Hace un rato, volviendo a casa después de tomar algo, he cogido el móvil y me he dado cuenta de que tenía una llamada perdida de un amigo. Esto ha ocurrido exactamente a las doce y un minuto de la noche y se me han ido los ojos a la fecha: martes 19 de enero. En ese momento, a la vez que pensaba si habría sido sólo un toque al móvil o en cambio una llamada, mientras comenzaba a buscar las palabras para mandarle un mensaje a la persona que me había llamado (o me había dado un toque), mi mente no ha podido evitar viajar en el tiempo hasta el 19 de enero de 1998. Ese lunes, otro amigo que, al conocernos, se presentó diciendo su nombre y añadiendo que era asexual, nos invitó a celebrar el cumpleaños de Janis Joplin.
Llevo años sin tener ningún tipo de contacto con él y, a menos que me detenga a pensarlo detenidamente, no conservo -a la vista; tengo muchas cosas en cajas- nada que me haga recordarlo con frecuencia. Sin embargo, ahí está, esta noche ha sido suficiente con ver una fecha para rescatarlo de donde quiera que estuviera y, con él, esa desconcertante noche en que celebramos el cumpleaños de una mujer muerta y -en aquella época- para mí desconocida.
Todo esto lo cuento porque justo después de mandar un mensaje A) al amigo que me había llamado (o que me había dado sólo un toque, todavía no lo sé) y B) al amigo del que me he acordado al ver la fecha, el asexual, he recordado la entrada sin música que publicaba ayer nuestra amiga Majo (me consta que algunos de los que visitáis este blog sois incondicionales del suyo), en la que hablaba sobre cómo las cosas nos ayudan a recordar y hasta qué punto a veces dependemos de ellas para hacerlo.
Por todo esto, quiero dedicarle esta entrada con música a él o a ella, a los dos, a las dos, a los cuatro, y a todos vosotros, con el deseo de que, de una forma u otra, cumplamos todos muchos años más y la esperanza de que no nos hagan falta muchas cosas para tenernos mutuamente presentes.
Publicado por Mr. Brightside a las 02:13 5 comentarios
Etiquetas: Janis Joplin, música, reflexiones
Los que menos tienen
sábado 16 de enero de 2010
Aunque no he hablado de ellos hasta ahora, coordino -con otras dos personas- un numeroso grupo de voluntarios en Ciudad Real, compuesto por chicos y chicas de 14 a 18 años. Se llama Toma mi tiempo. Quizá esté mal que yo lo diga, pero son geniales y no hay cosa que se les ponga por delante. Yo trato de decírselo a menudo, porque también necesitan alimentar su autoestima: son adolescentes y no hay muchas voces que les digan lo bien que hacen las cosas cuando las hacen bien. Tampoco son todavía muy conscientes de todo lo que hacen y de todo lo que, si se lo proponen, pueden llegar a hacer. Pero van camino de descubrirlo.
Durante todas las navidades han estado colaborando en Jugarama, algo así como una feria temática organizada para los más pequeños. Como se han tirado los trece días que ha durado la feria (desde el 23 de diciembre hasta el 4 de enero) trabajando, al terminar decidimos darles unas pequeñas "vacaciones" (porque nos juntamos todos los viernes y sábados del año para preparar y hacer actividades) hasta finales de enero, por lo que se les avisó de que estos fines de semana no íbamos a hacer nada (también era necesario de cara a los padres, que ven cómo sus hijos cada día reservan más tiempo para el grupo de voluntariado).
Pero el jueves ya no aguantaban más y decidieron hacer algo para recaudar fondos para los afectados por el terremoto de Haití. El viernes por la tarde y hoy sábado por la mañana hemos estado aprovechando todo el material que nos ha sobrado de Jugarama para hacer collares, pulseras, pendientes, marcapáginas, lazos, etc. y a mediodía nos hemos llevado a la Plaza Mayor un par de mesas, algunos carteles y unas cuantas huchas para ofrecer todas esas cosas a cambio de lo que cada uno voluntariamente quisiera dar. Y ha sido todo un éxito. La gente, a cambio de un lazo, por ejemplo, nos daba hasta 20€. Y los chicos lo han hecho estupendamente, recorriendo las calles y plazas principales de la ciudad.
Sin embargo, el motivo de esta entrada -por muchas ganas que tuviera de hablar en el blog de la existencia del grupo de voluntarios- no son los voluntarios mismos, sino algo que les ha ocurrido a dos de mis voluntarias esta mañana: En mitad de una de las calles peatonales más concurridas, un hombre arrodillado con la mirada fija en el suelo y una caja de cartón con monedas en sus manos se ha levantado para acercarse a las chicas y darles todo el dinero que llevaba él recaudado. Las dos voluntarias, por supuesto, le han dicho que no, que se quedara con el dinero, pero el hombre ha insistido y lo ha echado todo en la hucha que llevaban. Ellas no han podido contenerse y se han echado a llorar allí mismo, delante de él, llamando la atención de la gente que pasaba alrededor y que, curiosamente, ha empezado a echarles dinero a ellas también.
Que cada uno saque sus propias conclusiones.
Publicado por Mr. Brightside a las 15:42 5 comentarios
Etiquetas: música, The Smiths, Toma mi tiempo
Quiero buscarte allí
viernes 8 de enero de 2010
Quiero buscarte allí
en lo alto
de aquella montaña
detrás de árboles
grandes enormes gigantes
entre arbustos imposibles
y piedras afiladas
atravesando ríos infranqueables
que no tienen
fondo ni orilla
esquivando animales salvajes
hambrientos de carne
sedientos de sangre
ignorantes de todo
lo que haré
sólo por encontrarte
en la cima.
Publicado por Mr. Brightside a las 01:27 7 comentarios
Etiquetas: mis textos, música, Radical Face




















